22 dic. 2011

D


D había decidido salir a pasear solo. Bueno, realmente él no había decidido nada. Había quedado a un par de calles de allí con su chica. Le tuvo esperando tres cuartos de hora, pero eso a él ya no le molestaba se había convertido en costumbre. Llegó con el ceño fruncido y los labios sin pintar de ese rojo tan suyo, a D no le dio tiempo a darse cuenta. Ni un beso, ni un mísero hola, lo único que salió de esos labios sin pintar fue un lo siento, pero creo que debemos replantearnos nuestra relación, necesito un poco de tiempo y de espacio para pensar. Las palabras salieron rápidas pero seguras, como si llevara repitiéndolas demasiado tiempo. La rubia se quedó mirándole fijamente esperando una respuesta. Deseaba que no se pusiera a gritar ni le montara ninguna escena, eso sería demasiado para ella. Espero durante unos minutos que parecieron horas, pero no obtuvo ninguna respuesta, así que dio media vuelta y se marchó. Cuando su silueta se perdió tras una esquina, D murmuró ¿por qué pides perdón, preciosa?

/Empiezan las vacaciones, al menos para mí
Feliz Navidad a todo y a aprovechar estos días todo lo que podamos!

No hay comentarios: