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6 ene 2012

Princesa, esto es el jodido mundo real


Qué cabrón es el destino, ¿eh? Siempre actuando en el momento menos adecuado. Nos tenía que juntar justamente ahora. Ahora que tú estabas inmerso en tu proyecto de futuro y yo ocupada en rescatar pedazos del pasado. Ahora que tú te negabas a mirar hacia atrás y yo no tenía el valor de mirar hacia delante. Ahora, justamente ahora. Y dime, destino, tú que tan listo te crees ¿qué se supone que tenemos que hacer ahora? ¿Retomarlo todo donde lo dejamos? Imposible. ¿Olvidarnos de los demás y empezar  de cero? Ojalá. Porque, princesa, esto es el jodido mundo real y aquí esas cosas nunca van a pasar. Porque da igual que luches contra viento y marea por lo que quieres que la gente va a seguir criticando, haciéndote daño. Y no importa lo más mínimo todos los amigos que crees tener porque al primer problema saldrán despavoridos. Cobardes. Como tú. Como yo desde que te vi. Desde el momento exacto en que oí Tú, sonrisitas, acércate. Y me acerqué, claro que me acerqué. ¿Cómo no iba a hacerlo si me lo pedía esa sonrisa?

/Estoy intentado apuntarme a un par de desafíos
pero yo soy muy burra para eso de los banner, ¿alguien me echa una manita?
Espero que lo Reyes Magos se hayan portando tan tan bien como lo han hecho conmigo :)

2 ene 2012

Inoportuno, o no


¿Qué haces? ¿Qué hago? Dime, ¿qué coño estamos haciendo? Porque yo ya no entiendo nada. Apareces con una botella de vodka bajo el brazo, me emborrachas y me besas. Y no contento con eso me pides que te diga que te quiero, ¿cómo te voy a decir eso? Si tú sabes perfectamente que nunca pude quererte, y mira que lo intenté… Tus ojos azules me miran y ya no hay ni rastro de toda esa pena que inundaba mi corazón por culpa de algún idiota que ni siquiera es capaz de mirarme a los ojos ahora, siempre fuiste un experto en hacerme sentir bien y ni todo el tiempo del mundo podría cambiar eso. Y dime por qué diablos tienes que aparecer justamente ahora,  116 días después de que nuestros labios se rozaran por última vez y por qué tienes esa sonrisa que hace que todos estos días se borren de un plumazo y parezca que estemos otra vez en una de esas noches de verano, cuando no había que poner excusas para abrazarnos y nuestras manos se buscaban bajo el agua de una piscina que ahora está vacía. Pero el frío nos devuelve a un 24 de diciembre y ya no hay forma de cambiar esta, nuestra realidad, que tan poco nos gusta, porque no fui capaz de quererte entonces y ahora ya es demasiado tarde para querernos o eso dicen tus acciones. ¿Por qué si tus te quiero van dirigidos a otra me vienes a pedir explicaciones ahora?

/Feliz 2012 a todos!
Espero que lo empezarais tan bien como yo o
 al menos rodeados de gente a la que queréis, que es lo importante

24 dic 2011

Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad


El timbre no deja de sonar, los abrigos se van amontonando en la cama de los abuelos y ya resulta casi imposible adivinar de qué color era la colcha. Es la primera vez que vienes y estás más que nervioso, es normal, te he avisado de lo que te espera. Entramos y las miradas de todos se centran en ti, tú te pones aún más nervioso, yo te apreto la mano para tranquilizarte. Hemos llegado casi los últimos y ya está casi todo en la mesa. Nos sentamos y mi primo tiene la brillante idea de sentarse entre nosotros, me echas una mirada suplicante, te sonrío. Las jarras de cerveza se van vaciando y los platos se llenan de restos de gambas, con lo que las odias tú.  El abuelo coge la botella de anís y empieza a cantar, lo que tú no sabes es que el segundo villancico lo tiene que cantar el nuevo. Te pasa la botella y tú lo miras sin saber que hacer, yo me adelanto, la cojo y empiezo a cantar, todos me siguen. Cuando acabamos de cantar mi abuelo te vuelve a ofrecer la botella.
 No creerás que te vas a librar, ¿verdad? Eres tú el culpable, así que tienes que cantar, como todos.
- ¿Yo? ¿El culpable? ¿De qué?
- ¿Cómo que de qué? ¿Quién es el que causa esa enorme sonrisa?- dice refiriéndose a la mía- Dime, ¿quién?
Todos se echan a reír y tú sonríes, te tranquilizas. Ves como no es para tanto.

/ Feliz Navidad a todos, espero que Papá Noel os traiga muchas cositas,
y mañana un poquito de Minerva , ¿qué os parece?

3 dic 2011

Lo siento

Pero no puedo evitarlo. No, no puedo y no me preguntes por qué, porque yo no lo sé. No tengo ni la menor idea de por qué mi cuerpo empieza a comportarse de esa forma tan extraña con solo una de tus miradas. De verdad que no entiendo por qué el idiota de mi corazón se pone a latir descontroladamente cada vez que me miras, como si de un tonto enamorado se tratara. Y por no hablar de esa estúpida sonrisa que una vez que te ve, aparece y ya no hay forma de que se vaya. Que no, que no hay ninguna explicación, pero que después de todo me estoy empezando a acostumbrar a esta sensación y no me imagino una mañana sin verte ni sin ese calorcito que me entra en el corazón cuando me sonríes.

22 oct 2011

Gritar, perder la cabeza.




Que no se cómo, cuándo, dónde, y mucho menos por qué. Solo se lo que siento. Y siento que algo dentro de mi va a estallar, algo que empieza con un nudo en el estómago y no para de subir hasta llegar a la garganta para escaparse en forma de chillido. Y también se que todo esto solo pasa cuando estás tú. Que en cuanto llegas, tu sonrisa pone en funcionamiento un mecanismo en mi interior que hace que se me pongan los pelos de punta, el corazón se me dispare y me salga esa estúpida sonrisa en la cara que no puedo quitar. Debes pensar que tengo alguna clase de deficiencia mental por la cantidad de tonterías que soy capaz de hacer/decir en menos de un minuto, pero es que yo no puedo controlar esto que me pasa.

Y mira que he probado a taparlo con tiritas, 
pero ninguna me sienta bien.

15 oct 2011

Aunque parezca mentira

Te echaba tanto de menos que para mí se convirtió en una costumbre. Para mí, lo normal era sentir un dolor agudo en el lado izquierdo de mi pecho en cada momento y buscar tu cara entre la gente de cualquier sitio al que fuera. Hasta que un día conocí a alguien y cuando lo vi no lo comparé contigo, cuando sus labios rozaron mi mejilla no imaginé que eran los tuyos y cuando me sonrió no recordé cada vez que tu me convencías de cualquier locura con una sonrisa. Y entonces me di cuenta de que ya no te quería, de que mi corazón ya no sangraba por ti y de que había llegado el momento de quitarme esas tiritas que después de tanto tiempo se habían hecho feas, que ya no las necesitaba. Que era verdad, que el tiempo lo cura todo y un clavo saca otro clavo, aunque parezca mentira.